La semana pasada estuvo muy cargada de cupcakes para té de canastilla. Todo estaba muy bien planeado, en la pizarra todo calzaba a la perfección gracias al entusiasmo y apoyo incondicional de mi esposo Eric y su interés organizativo. Empezamos la semana de trabajo desde el jueves de la semana anterior (o sea, fue de esas semanas de 10 días). Tanto mi mamá como mis tías colaboraban para que nana´s cakes pudiera salir con todos los pedidos. Y adivinen qué?? EL HORNO DEJÓ DE FUNCIONAR! AAAA!!! Colapso, tragedia, crisis, qué hago, llanto, palabrotas, más llanto, más palabrotas… Qué hacer cuando todo está tan bien planeado que la cabeza no soporta una falla?? Es decir, todo en el disco duro está tan bien acomodadito que es imposible que algo malo suceda, y cuando sucede simplemente es un caos mental.
Sin embargo, y como dice mi mamá, para no hacerles el cuento más largo, siempre contamos con una tabla de salvación. Esta vez fue la maravillosa respuesta de apoyo de mi suegra Patty, quien accedió a llenar su casa de moldes, harina, azúcar, cartulinas, más azúcar, una nuera, un esposo (o sea, su hijo) un nieto, una tía y una consuegra para llevar a cabo la faena. Y lo logramos!!
Gracias Patty, gracias Yves, Chumy, María, Ale, Sofi, Pila, Isa, Mayra, mitica y mi super asistente Marielita!!! De todo corazón, fueron los días más lindos e interesantes de nana´s cakes, toda una flotilla familiar cargada de entusiasmo y calor humano. El resultado de ello se apreció en los trabajos entregados, todos exitosos, nada que lamentar.
PD: El horno ya volvió a la normalidad,es mejor también agradecerle, no vaya a ser que se me resienta de nuevo
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