Qué tan difícil puede resultar combinar estos tres factores??? Pues creo que hasta que no lo intentemos no sabremos la respuesta.
Talvez muchas se sentirán identificadas con este tema. Talvez desde hace mucho tiempo, quizá hace solamente unos cuantos meses. La situación es diferente para cada una de nosotras. Y lo que difiere puede radicar desde el lugar donde se viva (casa con poco espacio/menor privacidad), si se tiene uno, dos, tres…hijos, el carácter de sus hijos, la cantidad de actividades que tengamos dentro de nuestro quehacer mamá-esposa o bien, la cantidad de redes de apoyo con que contemos (abuelitas dispuestas a cuidar de sus nietos por tiempos específicos, esposos colaboradores, amigas con hijos que compartan tu situación y organicen actividades para sus hijos y los tuyos, etc).
He estado dando vueltas a la situación. Veremos que pasa cuando aterrice en ella. Lo cierto es que este tema está empezando a volverse propio. Mis manos me piden acción, no soy la misma nana sin darles ese gusto. Solamente que esta vez mis manos saben que en mi corazón primero está mi hijo que bendito sea en su cuna donde ahorita duerme, mi esposo que cuida mis pasos y defiende mis convicciones que ahora son de ambos y mi tiempo como mujer.
Trabajar desde casa implica mucho más que ganar dinero. Se trata de disfrutar esa entradita extra (que no cae nada mal) sin olvidar tu faceta de mamá y esposa. Una faceta que te han dado porque saben que sos capaz de llevarla a cabo…
nana

